Las has visto en la barra del bar de enfrente, en Amazon o en el móvil de un comercial que te para en la puerta: una placa negra con el logo de Google. El cliente acerca el móvil y le sale el formulario para dejarte una reseña.
Parece justo lo que te falta, pero antes de comprar una tarjeta NFC para reseñas de Google te asaltan tres dudas: si funcionará con todos los móviles, si Google lo permite y si el día de mañana te tocará pagar una cuota para que siga funcionando.
La respuesta depende menos de la tarjeta que de tres detalles: a qué enlace apunta, si lleva un QR de respaldo y cómo la uses al pedir la reseña. Aquí tienes lo que permite Google (con sus palabras), qué comprobar antes de pagar y cómo montarte una gratis en diez minutos.
Tarjetas NFC y QR para reseñas de Google: lo esencial
| Tu duda | Respuesta corta |
|---|---|
| ¿Funciona con todos los móviles? | Con casi todos, si la tarjeta lleva también un QR. El iPhone la lee sin app desde el iPhone XS, en Android tiene que estar el NFC activado y el metal la bloquea. El QR cubre lo demás |
| ¿Lo permite Google? | Sí: Google te deja pedir reseñas con un enlace o un QR. Lo que prohíbe es dar algo a cambio, pedírselas solo a los contentos, presionar al cliente en el local y pedirle que diga algo concreto |
| ¿Cuál compro y cuánto cuesta? | El QR oficial de tu Perfil de Empresa es gratis. Una tarjeta virgen que grabas tú sale por 0,50 € y una de marca, de 15 € a 24,90 €. Antes de pagar, comprueba que el enlace grabado es de Google y no del vendedor |
Actualizado el 15 de octubre de 2026 por Ángel Escalona, socio fundador de MD Marketing.
¿Funcionan las tarjetas NFC para reseñas? Qué móviles las leen y por qué fallan
Sí funcionan, pero no tan solas como prometen algunos anuncios. Una tarjeta NFC (de Near Field Communication, comunicación de campo cercano) guarda un enlace en un chip: cuando el cliente acerca el móvil, este lee el enlace y le ofrece abrirlo. En el iPhone eso pasa sin app desde el iPhone XS; en Android, siempre que el NFC esté activado. Lo que falla casi siempre es el NFC, no el QR.
Qué pasa cuando el cliente acerca el móvil
En un iPhone XS o posterior, el móvil lee la tarjeta en segundo plano, sin abrir ninguna aplicación. Pero la web no se abre sola: Apple muestra una notificación que el cliente tiene que tocar.
Tampoco la lee si la cámara está en uso, si está en modo avión o si tiene abierta la cartera de Apple Pay. Del iPhone 7 al X solo se puede leer iniciando el escaneo a mano desde una app, así que esos clientes tirarán del QR.
Ojo con lo que leerás en algunas tiendas: hay fichas que dicen que el iPhone lee estas tarjetas «a partir del modelo 7» o que «el móvil abre automáticamente tu página de reseñas». La documentación de Apple dice otra cosa, y desde Android 17 también Android muestra un aviso de «abrir enlace» que hay que pulsar. Es un toque más, nada grave, aunque conviene saberlo antes de explicarle al cliente cómo va.
Hay un último paso que ninguna tarjeta se salta: para escribir la reseña, el cliente tiene que haber iniciado sesión en una cuenta de Google. Si no la tiene, puede crear una con cualquier correo, aunque no sea de Gmail.
Por qué el NFC falla y el QR no
Las quejas que más se repiten entre quienes ya las han comprado son del tipo «el QR funciona perfecto, el NFC no funciona en absoluto». Detrás suele haber alguna de estas causas:
- NFC desactivado en Android. El móvil solo busca etiquetas con la pantalla desbloqueada y si el NFC está encendido en Ajustes.
- Metal debajo. Un comprador contaba que la pegaron en la caja registradora metálica y el toque no respondía. Una funda gruesa puede hacer lo mismo.
- Móviles sin chip NFC, sobre todo de gama baja, y los iPhone anteriores al XS.
Por eso el código QR (Quick Response) en la misma pieza es lo que hace que la tarjeta funcione con todo el mundo: lo lee cualquier cámara, sin depender de la tecnología NFC del móvil. Si la que te ofrecen solo lleva NFC, descártala.
¿Lo permite Google? Lo que puedes y lo que no puedes hacer al pedir reseñas
Sí. Google permite pedir reseñas con un enlace o con un QR, y lo recomienda en su propia ayuda. Lo que la tarjeta no cambia son las reglas de siempre: no puedes dar nada a cambio, ni pedírselas solo a los clientes contentos, ni presionar a nadie dentro del local, ni pedirle que diga algo concreto.
Si te las saltas, Google retira esas reseñas y puede dejar tu perfil sin reseñas nuevas durante un tiempo. Y en España, encargar reseñas falsas es una práctica desleal según la Ley de Competencia Desleal.
Lo que sí puedes hacer
La política de Google Maps lo dice así: los comerciantes pueden «solicitar o animar a la publicación de contenido que represente una experiencia auténtica, sin ofrecer incentivos para ello ni intentar influir en la valoración o en el contenido de la reseña». La propia ayuda del Perfil de Empresa te sugiere poner el enlace o el QR en recibos, correos y chats, e imprimir el QR en la tienda.
Traducido al mostrador: puedes tener la tarjeta a la vista, decirle al cliente que te ayudaría mucho su opinión y enseñarle cómo funciona. Lo ideal es pedírsela a todos los clientes, no solo a los que se van sonriendo. Si quieres que esa petición forme parte de un plan para que tu ficha gane visibilidad, eso es justo lo que trabajamos en el SEO local para negocios con clientes en persona.
Lo que no: incentivos, filtrar, presionar en el local y dictar el texto
Estas son las prácticas que la política de Google prohíbe a los negocios, con su texto:
- Incentivos. «Ofrecer incentivos, como pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos, a cambio de publicar reseñas o cambiar o retirar reseñas negativas». El café gratis también cuenta: en la comunidad de ayuda de Google, un negocio contaba que tenía tarjetas en las mesas ofreciendo un café por reseña y acabó con las reseñas bloqueadas durante 30 días.
- Filtrar. «Desaconsejar o prohibir la publicación de reseñas negativas o solicitar reseñas positivas de clientes de forma selectiva».
- Presionar en el local y dictar el contenido. Es la cláusula que más afecta a una tarjeta de mostrador: los comerciantes «no deben exigir ni presionar a los usuarios para que dejen valoraciones o escriban reseñas mientras se encuentren en el establecimiento, ni tampoco deben pedir que se incluya contenido específico».
- Cuotas al personal. Tampoco se permite pedir a los empleados que consigan «un número determinado de reseñas» ni reseñas en las que se identifique a un empleado.
La diferencia entre pedir y presionar es de sentido común. Dejar la tarjeta en la mesa y comentarla es pedir. Plantarle el móvil al cliente delante y esperar a que escriba mientras le cobras se acerca mucho a lo que Google llama presionar en el establecimiento.
Los QR que redactan la reseña o desvían las malas
En los últimos meses han aparecido herramientas que van un paso más allá. Algunas preguntan primero cuántas estrellas pondría el cliente y, si la nota es baja, le mandan a un formulario privado en lugar de a Google. Otras le hacen tres preguntas con respuestas sugeridas y una IA redacta la reseña por él, a veces con un tono que elige el negocio.
La política de Google no menciona la inteligencia artificial. Lo que sí prohíbe es pedir reseñas positivas «de forma selectiva» y pedir que se incluya «contenido específico».
Mandar a los descontentos a otro sitio encaja de lleno en lo primero, y que el negocio prepare las respuestas que la IA convierte en reseña se parece mucho a lo segundo. Que el vendedor diga que cumple las normas no te protege: la ficha que se juega la sanción es la tuya.
Qué pasa si te saltas las normas
Google aplica dos tipos de medidas. A las reseñas, las retira: las reseñas incentivadas o sesgadas «no están permitidas y se retirarán de Maps». Y las que se retiran por infringir las políticas no vuelven. Al perfil, si detecta interacciones falsas, le puede dejar sin reseñas nuevas durante un periodo, ocultar las que ya tiene y mostrar a los clientes una advertencia de que se han retirado reseñas falsas.
En España, además, la Ley de Competencia Desleal considera práctica engañosa añadir o encargar reseñas falsas o distorsionarlas (artículo 27.8, que añadió el Real Decreto-ley 24/2021). Lo mismo pasa si afirmas que tus reseñas son de clientes reales sin haber tomado medidas razonables para comprobarlo (artículo 27.7). Ninguna de estas normas prohíbe las tarjetas; lo que persiguen son las reseñas que no reflejan una experiencia real.
Antes de comprar: comprueba a qué enlace apunta tu tarjeta
Es la pregunta que casi ninguna tienda responde y la que más disgustos da. Una tarjeta puede llevar grabado el enlace de reseñas de Google o un enlace del vendedor que redirige a Google. Las dos funcionan el primer día. La segunda depende de que ese vendedor siga existiendo, siga redirigiendo y, en algunos casos, de que sigas pagando.
Enlace directo de Google o redirección del vendedor
El enlace directo de reseñas de Google es una dirección que lleva el identificador de tu negocio, del tipo search.google.com/local/writereview?placeid=…, o el enlace corto que te da el propio Perfil de Empresa. Si lo que hay grabado en el chip empieza por un dominio que no es de Google, la tarjeta pasa por los servidores del vendedor.
Eso tiene ventajas. Algunas marcas te dejan cambiar el enlace desde su panel sin reprogramar la tarjeta, y otras venden un «QR dinámico editable» con estadísticas de escaneos. Pero tiene un precio que no sale en la ficha:
- Si dejas de pagar o el servicio cierra, la tarjeta puede quedarse muda. Un fabricante de tarjetas NFC de visita reconoce en su soporte que la causa típica de «funcionaba y ha dejado de funcionar» es una suscripción que ha caducado.
- Puede que no puedas reescribirla. Un comprador en Amazon lo resumía así: «No puedes sobre escribir, tienen un enlace fijo que precisas subcripcion con la empresa».
- Algunas ni siquiera se venden sueltas: vienen incluidas con un software de gestión de reseñas que cuesta 249 €/mes.
En la comunidad de ayuda de Google se repite la misma historia: tarjetas que iban bien y un día «ya no llevan al formulario de reseña». Si la tuya apunta directamente a Google, ese problema no lo tendrás.
Cómo ver el enlace de una tarjeta en un minuto
No hace falta ser técnico. Para el QR, apunta con la cámara del móvil: antes de abrir nada, el móvil te enseña la dirección. Para el NFC, instala una app gratuita de lectura de etiquetas como NFC Tools, acerca la tarjeta y mira el registro de tipo URL (la dirección web).
Si la tarjeta todavía no ha llegado, pregúntale al vendedor por escrito qué enlace va a grabar y si podrás cambiarlo tú. Si la respuesta es un dominio suyo, pregunta también qué pasa con la tarjeta si un día dejas de usar su plataforma.
La versión gratis: el enlace y el QR de reseñas de tu Perfil de Empresa
Google te da gratis el enlace y el código QR para pedir reseñas desde tu Perfil de Empresa: solo tienes que entrar en Leer reseñas > Consigue más reseñas y copiar el enlace o guardar el QR. El único truco es que el QR solo se puede generar desde el navegador de un ordenador, no desde el móvil, y eso explica por qué tanta gente no lo encuentra.
Cómo sacar el enlace y el QR (solo desde el ordenador)
- Abre tu Perfil de Empresa desde un ordenador, con la cuenta que lo gestiona.
- Selecciona Leer reseñas y después Consigue más reseñas.
- Copia el enlace para mandarlo por WhatsApp o por correo, o guarda la imagen del código QR.
- Imprime el QR en un cartel, en el ticket o en una tarjeta de visita. Un cartel de reseñas con QR para el mostrador no necesita más que esto.
Con ese QR impreso ya haces casi todo lo que hace una tarjeta de pago, y sin intermediarios: el código lleva directamente a tu formulario de reseñas. Lo único que le falta es el gesto de acercar el móvil, y para eso está el paso siguiente.
Grabar tu propia pegatina NFC
Las tarjetas y pegatinas NFC vírgenes se venden en Amazon en packs de 20 unidades por 9,99 € (unos 0,50 € cada una). Los chips más habituales son los NTAG213, NTAG215 y NTAG216, y en el más pequeño ya cabe una dirección de unos 130 caracteres, de sobra para tu enlace de reseñas. Para grabarla:
- Instala una app de escritura NFC (NFC Tools es la más conocida).
- Elige escribir un registro de tipo URL y pega el enlace de tu Perfil de Empresa.
- Acerca la pegatina para grabarla y pruébala con varios móviles.
- Solo cuando funcione, bloquéala en modo de solo lectura. El bloqueo es irreversible, pero evita que cualquiera con un móvil pueda reescribir una pegatina que está a la vista de todos y mandar a tus clientes a otra web.
Pega el QR en la misma pieza y tendrás una tarjeta de reseñas completa por menos de un euro. Si además quieres entender qué otras señales mueven tu ficha, aquí te contamos cómo aparecer primero en Google Maps.
Cuánto cuesta una tarjeta o placa NFC de reseñas y cuándo compensa
Una tarjeta o placa NFC de reseñas de marca cuesta hoy entre 15 € y 24,90 € con pago único, pero puedes tener lo mismo gratis con el QR oficial o por 0,50 € con una tarjeta virgen. Lo que pagas de más en un producto de marca es el diseño, el soporte, que te llegue grabado (algunas tiendas tardan hasta un día en activarlo tras la entrega) y, a veces, una plataforma del vendedor.
| Opción | Precio orientativo (15-oct-2026) | Qué te llevas | Riesgo |
|---|---|---|---|
| QR oficial del Perfil de Empresa | Gratis | El enlace directo de Google, para imprimir donde quieras | Ninguno: es tuyo |
| Tarjeta o pegatina NFC virgen grabada por ti | 0,50 € (pack de 20 por 9,99 €) | NFC con tu enlace directo; el QR lo imprimes tú | Te toca grabarla y bloquearla |
| Tarjeta o placa de marca, pago único | 15 € a 24,90 € (alguna, sin IVA) | Diseño, soporte de mesa, NFC y QR | Comprueba el enlace: muchas pasan por la plataforma del vendedor |
| Tarjeta incluida en un software de reseñas | Hasta 249 €/mes | Panel, estadísticas, gestión de varias fichas | Si cancelas, comprueba qué pasa con la tarjeta |
¿Cuándo compensa pagar por una de marca? Cuando quieres que el soporte tenga buena pinta en la mesa o en el mostrador, cuando no quieres pelearte con apps o cuando de verdad vas a usar sus estadísticas. Si no se dan ninguna de las tres, el QR oficial impreso hace el mismo trabajo. Y cuenta con reponerlas: hay compradores que han tenido que comprar 3 porque sus clientes se las llevaban.
¿QR, pegatina o tarjeta? Haz el test
Responde a cuatro preguntas y te diremos qué opción te encaja.
Cuatro preguntas. Al final te decimos qué opción te encaja y qué comprobar.
Responde a las cuatro preguntas para ver tu resultado.
Elijas lo que elijas: pide la reseña a todos los clientes, sin dar nada a cambio, sin presionar en el local y sin pedir que digan algo concreto.
Quiero un sistema para pedir reseñasAntes de ponerla en el mostrador: cinco pruebas
Antes de dar la tarjeta por buena, pásala por estas cinco pruebas. Te llevarán cinco minutos y te ahorrarán descubrir el fallo por un cliente que no ha podido dejarte la reseña.
- Un Android con el NFC activado. Acércalo a la tarjeta y comprueba que aparece el enlace y que abre tu formulario de reseñas, no la ficha general ni otra empresa.
- Un iPhone XS o posterior. Comprueba que sale la notificación y que, al tocarla, se abre el formulario.
- En su sitio definitivo. Prueba la tarjeta donde va a vivir, sin fundas gruesas y lejos de superficies metálicas: una caja registradora o un mostrador de acero pueden bloquear el NFC.
- El QR con la cámara, también con poca luz si es una mesa de terraza o de noche.
- Sin sesión de Google. Ábrelo desde un móvil sin cuenta iniciada para ver lo que verá ese cliente: si le pide iniciar sesión, explícaselo antes de que se frustre.
Si la has grabado tú, bloquéala solo cuando pase las cinco: después ya no podrás cambiarla.
¿Por qué no aparecen las reseñas que te dejan con la tarjeta?
Lo más habitual es que Google esté revisándolas, que las haya retirado por parecerle spam o que haya pausado las reseñas nuevas de tu perfil tras un pico sospechoso. Google revisa cada reseña antes de publicarla y avisa de que el proceso puede tardar unos días. Si una se retira, «suele deberse a infracciones de las políticas, como spam o contenido inapropiado», y las retiradas por infringirlas no vuelven.
La tarjeta influye en un punto: la política retira el contenido con «volúmenes o patrones inusuales de reseñas». Si un día pones la placa y pides reseñas a todo el que pasa, conseguirás de golpe muchas más que de costumbre, y eso es justo un patrón inusual.
Desde abril de 2026, cuando Google detecta un pico de reseñas spam, retira las falsas, pausa las nuevas en el perfil, avisa al propietario y muestra un aviso a los clientes. En julio de 2026 hubo perfiles legítimos que perdieron reseñas por estos filtros, y Google dijo que restauraría las retiradas por error.
Quizá hayas leído en foros que las reseñas escritas desde la Wi-Fi del local se filtran. Puede que influya, pero la política de Google no lo menciona, así que no lo tomes como una regla. Lo que sí está en tu mano es pedir reseñas a un ritmo natural, a todos los clientes, y no concentrar la campaña en un par de días.
Preguntas frecuentes sobre tarjetas NFC y QR de reseñas
¿Cómo sacar el QR de Google Reseñas?
Desde un ordenador, entra en tu Perfil de Empresa, selecciona Leer reseñas > Consigue más reseñas y guarda la imagen del código QR. Desde el móvil no se puede generar: es una limitación de Google, no de tu cuenta.
¿Hace falta una app para leer una tarjeta NFC de reseñas?
No. Una tarjeta NFC es una etiqueta con un chip que guarda un enlace, y los móviles la leen sin app: el iPhone desde el XS y Android con el NFC activado. Los dos muestran un aviso que el cliente tiene que tocar para abrir el enlace. La app solo hace falta para grabarla.
¿Se puede cambiar el enlace de una tarjeta NFC?
Depende. Si la grabaste tú y no la bloqueaste, sí. Si está bloqueada en solo lectura, no: el bloqueo es irreversible. En las tarjetas de marca con redirección, el enlace se cambia desde el panel del vendedor, siempre que ese panel siga funcionando.
¿Es legal comprar reseñas de Google?
No. Google prohíbe las reseñas «por las que se haya pagado, ya sea directamente o en especie», y en España añadir o encargar reseñas falsas es una práctica desleal por engañosa según el artículo 27.8 de la Ley de Competencia Desleal. Comprar una tarjeta para pedir reseñas reales sí es legal.
¿Puedo pedir que me dejen cinco estrellas o que nombren a un empleado?
No. Google prohíbe pedir reseñas positivas de forma selectiva, pedir que se incluya contenido específico y pedir al personal reseñas que identifiquen a un empleado. Puedes pedir una opinión sincera, sin más.
La tarjeta es el soporte: lo que trae reseñas es pedirlas bien
Una tarjeta NFC o un QR solo acortan el camino entre el cliente y tu formulario de reseñas. Lo que de verdad decide cuántas reseñas te llegan es pedirlas a todos, en el momento justo y sin condiciones: al terminar el servicio, en el ticket, en el WhatsApp de confirmación. Con eso y el QR oficial ya puedes empezar esta misma semana.
Y cuando lleguen, contéstalas, también las malas. Google recuerda en su ayuda que una mezcla de comentarios positivos y negativos suele parecer más fiable: una ficha con alguna crítica bien respondida convence más que una de cinco estrellas perfectas.
Si quieres que te ayudemos a montar ese sistema y a que se note en tu ficha de Google, cuéntanos tu caso: revisamos cómo pides hoy las reseñas y te decimos qué cambiaríamos dentro de nuestro trabajo de posicionamiento local.