Chatbot para empresas
Chatbot para empresas: cuánto cuesta de verdad y cuándo no compensa
Un chatbot para una empresa pequeña o mediana va de unos cientos de euros a varios miles, y el montaje es solo una parte de lo que cuesta.
Aquí tienes de qué depende ese salto de precio, qué cuesta mantenerlo y en qué casos es mejor no montarlo.
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Sin compromiso. Si al revisarlo vemos que no te compensa, te lo decimos. Si lo prefieres, escríbenos por WhatsApp.
El precio, sin rodeos
Cuánto cuesta un chatbot para empresas
Estos son los cuatro tramos en los que se mueve un proyecto de este tipo en España. El primero es un precio nuestro, y se sostiene mientras el alcance esté acotado; los tres siguientes son horquillas de mercado españolas de 2026, sacadas de tarifas públicas de agencias y proveedores, para proyectos que se conectan con los programas que ya usa la empresa.
Alcance
Escala
Precio
Cotización nuestra
Chatbot de WhatsApp de alcance acotado, montado y funcionando
890 € de puesta en marcha + 99 €/mes
Referencias de mercado · proyectos integrados
Personalizado, con agenda o una integración estándar
1.200-3.000 €
Varias herramientas conectadas y lógica de negocio
3.000-6.000 €
A medida: ERP, base documental avanzada o sector regulado
desde 6.000 €
Mantenimiento mensual, según el tamaño del sistema
Recurrente
99-500 €/mes
"He visto chatbots por treinta euros al mes"
Los hay, y son reales. Son plantillas: un guion cerrado de preguntas y respuestas que tú mismo rellenas. Si tus clientes preguntan siempre las mismas cinco cosas, con eso vas servido y no necesitas ni gastarte más ni llamarnos.
Una plantilla
Responde con un guion fijo
No sabe quién le escribe
No consulta ni escribe en tus sistemas
La mantienes tú
Un desarrollo a medida
Responde con tu documentación
Recuerda a cada cliente por su número
Consulta agenda, pedidos o expedientes
Deriva a una persona cuando toca
Qué compras en cada tramo
Por qué dos chatbots pueden costar diez veces distinto
El sencillo: unas 20 piezas
No conversa: anota. Recibe mensajes de texto y notas de voz, las transcribe, las ordena y las guarda en una hoja de cálculo. No recuerda a quien escribe, no consulta nada y no pasa la conversación a nadie. Es un becario que toma apuntes muy rápido.
- Texto y notas de voz
- Transcripción automática
- Todo a una hoja de cálculo
- Sin memoria ni consultas
20
piezas por dentro
El sencillo
20
El medio
86
El grande
94
El medio: unas 86 piezas
Este ya conversa. Transcribe audios, lee imágenes y PDF, recuerda a cada cliente por su número, gestiona la agenda, archiva los documentos que le mandan y avisa a una persona cuando la conversación se le va de las manos. Es el tamaño del asistente que tiene en producción un despacho de abogados con el que trabajamos, y mueve unos 2.500 mensajes al mes.
- Audios, imágenes y PDF
- Recuerda a cada cliente
- Gestión de agenda
- Aviso a una persona
- En producción, unos 2.500 mensajes al mes
86
piezas por dentro
El sencillo
20
El medio
86
El grande
94
El grande: unas 94 piezas
Aquí ya no hay un bot: hay varios coordinados. Uno gestiona la agenda de verdad, consultando huecos libres y cancelando citas; otro responde preguntas leyendo la documentación de la empresa. Es el tamaño que aparece cuando hay mucha información que consultar y no te puedes permitir que el bot se invente la respuesta.
- Varios bots coordinados
- Huecos libres y cancelaciones
- Responde leyendo tu documentación
- Para mucha información que consultar
94
piezas por dentro
El sencillo
20
El medio
86
El grande
94
Los costes que no salen en el presupuesto
Lo que casi nadie te cuenta antes de firmar
El mantenimiento: de 99 a 120 euros al mes
Un sistema de IA no es una foto fija. Las herramientas cambian, los formatos de las facturas cambian, WhatsApp se actualiza, aparecen casos nuevos y surgen formas mejores de hacer las cosas. Sin alguien detrás, lo que hoy funciona se queda corto en unos meses.
10-25 %
del coste de construcción, al año, es lo que cuesta mantenerlo. Referencia del sector.
El mantenimiento evolutivo es justo eso: alguien detrás, siempre. No es solo «que no se rompa». Es un equipo que cada mes:
- Vigila que todo siga funcionando
- Mejora las IAs que hay por dentro
- Lo optimiza
- Lo adapta cuando algo cambia por fuera
- Suma mejoras que proponemos nosotros, sin que tengas que pedirlas
En la práctica es como tener un departamento de IT especializado en IA pendiente de tu negocio, por una fracción de lo que costaría contratar a una sola persona. Tú te olvidas; nosotros hacemos que cada mes funcione mejor que el anterior.
Y no es una cuota por si acaso. Estas cuatro cosas nos han pasado de verdad:
01
de 04
El proveedor retira el modelo de inteligencia artificial que usaba el bot
Pasa con aviso de meses, pero pasa. Si nadie lo migra a tiempo, un día el bot deja de responder.
02
de 04
La documentación deja de coincidir con el sistema real
Alguien toca algo, no lo apunta, y medio año después nadie sabe con seguridad qué hace ese bot ni por dónde.
03
de 04
La plataforma cambia las reglas económicas
El 1 de octubre de 2026, WhatsApp empieza a cobrar mensajes que hoy son gratuitos. Quien tenga un bot funcionando va a ver subir su factura sin haber tocado nada.
04
de 04
Una contraseña o una clave caduca en silencio
Esta es la peor, porque el bot no da error: simplemente deja de hacer una parte de su trabajo y no te enteras hasta que se queja un cliente.
La factura mensual, número a número
La factura de la máquina es pequeña. El coste es el trabajo
Mucha gente asume que un chatbot con inteligencia artificial tiene que ser caro de mantener porque «consume IA». Estos son los números reales de un asistente en producción, con unos 2.500 mensajes al mes:
~ 7 €
al mes de servidor donde vive la automatización.
~ 5 €
al mes de inteligencia artificial que redacta las respuestas.
menos de 1 €
al mes de factura de WhatsApp.
La partida de WhatsApp sube: el 1 de octubre de 2026 Meta empieza a cobrar los mensajes de respuesta que hoy son gratuitos, y publica las tarifas por país antes del 1 de septiembre.
La infraestructura de un chatbot se cuenta en euros al mes, no en cientos.
¿Quieres saber en qué tramo caes tú?
Media hora de auditoría inicial, gratuita, y sales con un alcance y una horquilla.
Dónde se dispara el presupuesto
De dónde sale la diferencia entre 890 euros y 6.000
No es la inteligencia artificial. Son las conexiones.
Que el bot responda preguntas es lo fácil. Que consulte tu agenda real, apunte una cita en tu sistema, la cancele si el cliente no puede y avise a la persona correcta, eso ya toca tus herramientas. Y ahí manda quien las fabrica, no nosotros.
Caso propio
Una integración que hicimos, y que no era un chatbot
Lo contamos aquí porque el problema es exactamente el mismo que se encuentra un chatbot cuando tiene que conectarse a un programa de gestión.
Una empresa distribuidora de alimentación quería conectar su sistema de gestión y facturación, antiguo y sin una vía de conexión utilizable, con una herramienta nueva para automatizar la entrada de pedidos. Se juntaron tres cosas: el proveedor del software tardó semanas en dar el acceso, la documentación que sí existía estaba desactualizada, y al final hubo que construir una vía alternativa para intercambiar los datos.
~20 h
presupuestadas, estimación de memoria
~60 h
reales, estimación de memoria
el triple
la proporción, que es la afirmación sólida
La regla que salió de ahí sigue vigente y es la que más presupuestos nos ha ahorrado: no cerramos un presupuesto de integración sin comprobar antes la vía de conexión, los permisos y la documentación. Por eso, de las cuatro cosas que te pedimos antes de empezar, la cuarta es la que decide el precio.
Antes de presupuestar
Las cuatro cosas que comprobamos antes de cobrarte nada
Si falla alguna, lo decimos antes de presupuestar, no después.
1
La información que el bot va a contar, escrita. Precios, horarios, condiciones, preguntas frecuentes, criterios de respuesta. Un asistente no inventa tu negocio: repite bien lo que tú ya sabes. Si no existe por escrito, el primer trabajo no es técnico: es ponerse a escribirlo, y esa parte la tienes que hacer tú.
2
Un número de teléfono dedicado. Solo para el bot. Ni el móvil del gerente ni el número de toda la vida con el WhatsApp personal dentro.
3
Alguien que pueda coger el relevo. Un chatbot que no puede pasarte a una persona no es un asistente, es un muro. Tiene que haber alguien al otro lado, aunque sea a ratos.
4
Esta decide el precio
Que tu programa de gestión deje entrar a otros sistemas. Si quieres que el bot agende de verdad, consulte pedidos o mueva datos, esto lo decide tu proveedor de software, no tú ni nosotros. Pregúntaselo a él antes que a nosotros.
La parte que nadie más te cuenta
Cuándo un chatbot no compensa
No todos los negocios que nos llaman acaban con un chatbot, y algunos no deberían montarlo. Estas son las cinco señales que nos hacen frenar una propuesta.
01
de 05
La idea no es del dueño
Cuando el que empuja el proyecto es el asesor, la agencia o alguien de dentro que quiere vendérselo a su jefe, y el dueño solo asiente, el bot se queda sin nadie que lo defienda en cuanto haya que decidir algo. Nos ha pasado: cuando la necesidad la siembra un tercero, hay que vender el problema antes que la solución.
02
de 05
"Te pago cuando vea resultados"
Suena razonable y no lo es. Significa que el riesgo entero lo asume quien construye, y que el cliente no se va a implicar en la parte que le toca, que es la mitad del trabajo. No trabajamos así.
03
de 05
Se regatea el precio antes de entender el alcance
Si la primera conversación es sobre el precio y no sobre el problema, lo que se está comprando es un número, no una solución. Y ese proyecto ya empezó mal.
04
de 05
El alcance cambia desde el primer día
Si en la primera semana ya han aparecido tres funciones nuevas que no estaban, no va a haber un final. Eso no es un proyecto: es una suscripción a nuestro tiempo y a tu presupuesto.
05
de 05
Nadie dentro va a encargarse
Un chatbot necesita a alguien que lea lo que la gente le pregunta, que responda cuando el bot deriva y que avise cuando algo falla. Si no hay nadie, el bot se apaga solo con el tiempo. Por eso, cuando un cliente no quiere pagar mantenimiento, preferimos no vender el montaje: en seis meses sería un sistema roto con nuestro nombre encima.
Montar un chatbot es una decisión de negocio que puede salir bien o no. Saber cuándo no toca vale más que cualquier lista de ventajas.
Cómo se cierra el número
Cómo pasamos de una horquilla a un precio
01
Auditoría inicial gratuita
Qué preguntas recibe hoy tu negocio, qué documentación existe, qué tendría que poder hacer el sistema y qué se queda en manos de una persona.
02
Una semana de validación
Con un lote de casos reales tuyos: conversaciones que hayas tenido de verdad, con las preguntas que de verdad te hacen.
03
Precio fijo dentro del rango
Con eso se fija el precio dentro del rango, sin sorpresas a mitad de proyecto.
La auditoría inicial es el mismo punto de partida de cualquier proyecto de nuestro trabajo como agencia de automatización con IA, y sirve igual si al final la respuesta es que un chatbot no es lo que necesitas.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan
¿Cuánto cuesta un chatbot para una empresa?
Un chatbot de WhatsApp de alcance acotado lo hemos cotizado en 890 euros de puesta en marcha más 99 euros al mes. Si tiene que conectarse con el programa de gestión de la empresa, las horquillas de mercado en España van de 1.200 a 3.000 euros para un chatbot personalizado con agenda o una integración estándar, de 3.000 a 6.000 para varias herramientas con lógica de negocio, y desde 6.000 para un sistema a medida con ERP o base documental avanzada.
¿Cuánto cuesta mantener un chatbot?
Entre 99 y 120 euros al mes según el tamaño del sistema. Una operación crítica, con acuerdo de servicio o evolución constante, se presupuesta aparte. Y no es una cuota por si acaso: un sistema de IA no es una foto fija, así que ese mantenimiento es alguien que cada mes lo vigila, mejora las IAs que lleva dentro, lo optimiza y lo adapta cuando algo cambia por fuera. Como referencia del sector, el mantenimiento anual ronda entre el 10 % y el 25 % de lo que costó construirlo.
¿Cuánto se paga por el consumo de inteligencia artificial y de WhatsApp?
Mucho menos de lo que la gente espera. En un asistente con unos 2.500 mensajes al mes: unos 7 euros de servidor, unos 5 de inteligencia artificial y menos de 1 euro de factura de WhatsApp. Esa última partida sube en octubre de 2026, cuando Meta empieza a cobrar los mensajes de respuesta que hoy son gratuitos; las tarifas por país se publican antes del 1 de septiembre. La infraestructura se cuenta en euros al mes; el coste real del proyecto es trabajo humano.
¿Qué pasa si mi programa de gestión no permite conectarse?
Que el proyecto se encarece y se alarga, y conviene saberlo antes de presupuestar. Cuando no hay una vía de conexión utilizable hay que construir una alternativa, y eso depende de plazos del proveedor del software que no controla nadie más. Es la primera comprobación que hacemos.
¿En qué casos no compensa montar un chatbot?
Cuando la idea no es del dueño del negocio, cuando se propone pagar solo si hay resultados, cuando se regatea el precio antes de definir el alcance, cuando el alcance cambia desde la primera semana, y cuando no hay nadie dentro que vaya a encargarse de él. Con cualquiera de esas cinco señales, lo recomendable es no montarlo todavía.
¿Se puede conectar con mi CRM, mi calendario o mi programa de gestión?
Depende de tu programa, no de nosotros: lo decide el proveedor que te lo vendió, según si deja entrar a otros sistemas y en qué condiciones. Es la primera cosa que comprobamos, y la que más mueve el precio: una integración estándar se mueve en horquillas de mercado de 1.200 a 3.000 euros; varias herramientas con lógica de negocio, de 3.000 a 6.500. Antes de presupuestar, pregúntale a tu proveedor de software si permite conectarse desde fuera.
¿Qué pasa si el chatbot se equivoca?
Se le pone un límite y una salida. El límite es responder solo con la documentación que tú has escrito, en lugar de improvisar; la salida es avisar a una persona cuando la conversación se sale de ahí. Por eso pedimos que haya alguien dentro que pueda coger el relevo: un bot que no puede pasarte a una persona no es un asistente, es un muro.
¿Voy a depender siempre de la agencia?
Del mantenimiento sí, y conviene entender por qué. Un sistema de IA no es una foto fija: las herramientas cambian, WhatsApp se actualiza, aparecen casos nuevos. Sin alguien detrás, lo que hoy funciona se queda corto en unos meses. Eso es lo que pagas a partir de 99 euros al mes: alguien que cada mes lo vigila, mejora las IAs, lo optimiza, lo adapta y suma mejoras que proponemos nosotros sin que tengas que pedirlas. Es como tener un departamento de IT especializado en IA por una fracción de lo que costaría contratar a una persona. Lo que no queremos es dependencia por desorden, así que la documentación de qué hace el sistema y por dónde se mantiene al día como parte de ese mantenimiento.
¿Tienes otra pregunta? Pregúntanos en la auditoría inicial, que es gratuita.
El siguiente paso
¿Quieres saber si te compensa?
Si has llegado hasta aquí y ninguna de las cinco señales es la tuya, el precio de tu chatbot para empresas se decide en una auditoría inicial gratuita: saber qué preguntas recibes, qué documentación tienes y qué te haría falta conectar. De ahí sale un alcance y un precio dentro de las horquillas de esta página, o un «esto todavía no te compensa», que también es una respuesta útil.
- Sin compromiso ni presupuesto atado
- Sales con un alcance y una horquilla de precio
- Si no te compensa, te lo decimos en la llamada
Si el formulario te da pereza, escríbenos por WhatsApp y lo vemos por ahí. Es el mismo proceso y el mismo compromiso: ninguno.
Si lo que buscas es que el bot atienda bien a tus clientes, qué responde, qué no promete nunca y cómo pasa la conversación a una persona, eso lo contamos en la página de chatbot para atención al cliente.
Cinco campos. Te respondemos con el siguiente paso.
Sin compromiso. Si al revisarlo vemos que no te compensa, te lo decimos.